Ficha técnica - Tiny Towns

Primeras impresiones - Tiny Towns
Fecha de salida:2019
Precio:39.95€
Número de jugadores:1-6
Tiene un modo en solitario
Tiempo de juego:5-15 mins
Idioma:Español

  • Diseñado por Peter McPherson.
  • Arte de Gong Studios y Matt Paquette.
  • Publicado por AEG (Alderac Entertainment Group), a España nos llega desde Arrakis Games.
  • El juego ya tiene varias expansiones: Fortune, Villagers y Tiny Trees, que aún no han llegado a España.
  • Fue nominado a Juego de mesa del año y Mejor juego familiar (subcampeón) de los Premios Golden Geek de 2019.
  • Llegó a mi top 10 de juegos en solitario del 2019 que me quedé sin probar.
  • Viene con una caja excesivamente inmensa para el juego base.

El juego en el punto de mira

Una partida a Tiny Towns

Tiny Towns es un pequeño juego abstracto en el tenemos que construir edificios para una ciudad utilizando cinco recursos diferentes (madera, ladrillo, trigo, cristal y piedra) colocándolos en patrones concretos en una cuadrícula.

Al final de la partida cada edificio construido nos puede dar puntos si lo hemos construido y cumplido con su habilidad de puntuación. Es un juego en el que tratamos de mejorar nuestra puntuación y las partidas son bastante rápidas, de cinco a quince minutos.

Como os he adelantado arriba este juego llegó a mi lista de juegos del 2019 que por una cosa u otra no pude probar, pero este año me he decidido a comprarlo. Tras un mes jugándolo, aquí tenéis mis primeras impresiones.

Cuéntame cómo se juega un turno del juego

Todo lo que necesitas para jugar

En una partida cualquiera tenemos ocho edificios elegidos al azar disponibles para construir y tres cartas de recurso boca arriba; además tenemos nuestro tablero, que es donde colocamos los recursos para construir edificios.

En nuestro turno elegimos una de las cartas de recurso para colocar dicho recurso en alguno de los huecos de nuestro tablero. La carta de recurso no se descarta, vuelve a la parte inferior del mazo y robamos una para dejar siempre tres cartas de recurso disponibles. Esto es lo que hacemos básicamente en cada turno.

Cuando los cubitos de recurso colocados en el tablero coinciden con un patrón de recursos de algún edificio (podéis hacer el patrón girado), quitamos esos cubitos y colocamos un meeple de ese edificio. ¡Hemos construido algo! El edificio se coloca en cualquiera de los espacios en los que hubiera un cubito que hemos utilizado para construirlo (hay excepciones).

Hacemos esto hasta que no tengamos más espacio en el tablero.

El quid del juego es que cada edificio solamente nos dará puntos si se ha colocado en un sitio concreto, si está adyacente o no a otro tipo de edificio, si al menos hay N edificios del mismo tipo… El espacio es limitado y no siempre tendremos sitio para colocar el patrón que nos pide el edificio; además, los recursos que podemos elegir para construir se roban de un mazo más o menos aleatorio. Si hemos usado mucho cristal, las cartas de ese recurso se encontrarán muy abajo en el mazo, así que si volvemos a necesitar cristal, tendremos que aguantar bastantes turnos sin poder acceder a él.

Primeras impresiones

Diferentes edificios y los patrones de construcción, estas cartas algo más grandes que las de tamaño Tarot

Os diré algo para poneros en contexto, me compré el juego el 30 de octubre (2020) y desde entonces hasta ahora, en este mes escaso, de juegos de mesa, solo he jugado a este juego y a tres más. Generalmente suelo tener bastante más variedad, por lo menos 10 juegos al mes. Pero este mes no. Me ha enganchado completamente.

Tiene una re-jugabilidad altísima, en cada partida se utilizan 8 tipos de edificios y para cada tipo de edificio el juego viene con al menos 3-4 versiones del mismo (salvo la Cabaña que solo hay una porque es un edificio básico, y los Monumentos que son especiales y tenemos 13). ¿Que cuántas partidas puedo jugar sin repetir una combinación de edificios? 299521. Hay juego para rato, matemáticamente demostrado: si jugáis a una combinación diferente al día, necesitarías unos 82 años para volver a jugar una partida igual a Tiny Towns.

Yo cada día elegía una combinación diferente, y trataba de conseguir encontrar cuál era la mejor puntuación que podía hacer después de cinco partidas. Así he jugado casi todos los días de este mes y ha sido una experiencia muy divertida y gratificante. En solitario es un juego extremadamente rápido, yo suelo tardar unos siete u ocho minutos por partida, y no se tarda nada de nada en preparar una partida, si quieres jugar a Tiny Towns, vas a poder jugarlo en cualquier momento del día ¡y no ocupa nada! (En mesa, en la balda ocupa mucho, tiene mucha caja.)

Tiene menos azar de lo que podéis pensar en un principio y es altamente estratégico. Puedes ponerte a jugar sin más, pero cuando tienes algo más de callo planificas la partida a varios niveles: 1) los edificios que quieres construir para que te den puntos, 2) dónde los vas a construir para que entren y 3) el orden en el que los vas a construir para que la distribución de recursos cuadre.

Esto de “la distribución de recursos” es a lo que me refiero con que tiene menos azar de lo que mucha gente piensa en un principio. El mazo de cartas de recurso tiene 15 cartas, 3 cartas por cada uno de los 5 recursos. Si juegas sin ton ni son, te va a parecer que es aleatorio, pero no lo es (hasta cierto punto), cuando juegas una carta la devuelves a parte inferior del mazo, así que cuando llegue cierto punto de la partida, vas a saber cómo te van a llegar todos los recursos. Yo no me aprendo de memoria la secuencia de recursos que he ido jugando, pero si intento que en cada “ronda de juego” (jugar 5 cartas) haya jugado los cinco recursos. Así ordeno algo el mazo y sé que voy a tener variedad a medida que la partida vaya cogiendo forma.

No os quiero desvelar más puntos clave sobre mi estrategia, pero insisto, menos azar de lo esperado, que para mí es un gran punto positivo porque si hay menos azar, puedes planificar y en general, pensar más.

Una de mis puntuaciones más altas resultó en esta ciudad

Quiero terminar estas primeras impresiones diciendo que los componentes: cartas, tablero, meeples; son de diez y que me encanta. Volveré a hacer un análisis del juego cuando hayan pasado algunos meses, para ver cómo se mantienen mis sensaciones entonces, pero pinta muy bien para Tiny Towns.

Primera impresión: ¡maldita sea! tenía que haberlo comprado antes, me está encantando.


  1. Símplemente multiplicamos el número de cada grupo de cartas para sacar el número de partidas diferentes que podríamos jugar: 3×3×4×4×4×4×13. Si no cuento los Monumentos (13 cartas) que al final son como una carta bono, aún así nos quedarían 2304 partidas diferentes, que son más de seis años jugando a Tiny Towns.